¿Porqué esta serie de post tenía en el título la Mascarada? Vampiro: la Mascarada era un juego de rol de los años 90, en los que los jugadores encarnaban a vampiros. La idea central del juego giraba en torno a un gran pacto entre la mayoría de los vampiros para ocultar a los humanos su existencia. A esta conspiración cuyo objeto era la supervivencia de los vampiros la llamaban la Mascarada.
Y respecto al papel de los psicólogos en la empresa privada a la hora de seleccionar candidatos algo de esto hay. Como es normal, los psicólogos no tenemos poderes sobrenaturales (de momento) y nuestro poder conspirativo es tirando a ridículo. Pero hay toda una montaña de artículos, ponencias, cursos o similares dando vivas al papel del psicólogo a la hora de seleccionar candidatos a un puesto de trabajo.
Buscad un rato en San Google, y asustaos. No pidáis referencias a estudios cuantitativos que demuestren que los candidatos seleccionados por psicólogos son mejores que los seleccionados por no psicólogos. No os los darán. Muchos artículos hablando de la necesidad de la empresa de tener psicólogos, del importante papel del psicólogo en la empresa…pero una ausencia sospechosísima de estudios sobre la importancia o relevancia medible de los psicólogos en la empresa.
En este punto alguien dirá: “¿Y cómo leches puede medirse eso?”. Hay maneras. Por ejemplo, en la cantidad de tiempo que aguanta un candidato que hemos seleccionado en su puesto de trabajo. Podría ser una señal de que hemos seleccionado al candidato ideal para el puesto dado. También podríamos comparar resultados de empresas sin psicólogos en Recursos Humanos con empresas sólo con psicólogos en Recursos Humanos, midiendo el número de bajas laborales, número de empleados que se van antes de tres meses, productividad de los empleados seleccionados, etc.
Yo he buscado bastante (incluida la página de la todopoderosa Asociación Psicológica Americana) y no he encontrado gran cosa. Si alguien encuentra o conoce algo relevante que me lo diga. Alguna vez incluso se lo he pedido a algún psicólogo que trabajaba seleccionando. A la espera estoy. Tan abrumadora la cosa no tiene pinta de ser. O tienen los datos que demuestran la necesidad del psicólogo en la empresa escondidísimos, por razones que no acabo de entender.
Lo curioso es que en los años 50 del pasado siglo a un loco le dio por hacerse una pregunta aparentemente chorra pero que era esencial: sí, sí, tenemos montones de teorías psicológicas y hay psicólogos tratando a gente en consultas. Muy bien, pero…¿la gente “se cura”? Es decir…¿lo que estamos haciendo funciona? Ese loco era Eysenck, y tras investigar hizo un favor maravilloso a la Psicología:
Las primeras investigaciones sobre el éxito de las psicoterapias realizadas con anterioridad a 1952, hasta entonces de corte psicoanalítico, fueron revisadas en conjunto por Eysenck (1952/1980, 1992) en su famoso artículo. En esta revisión, el psicoanálisis (inicialmente desarrollado por Freud y posteriormente por otras escuelas) no salió bien parado. En términos globales, su efectividad no superaba el 44 por ciento, y resultaba menos eficaz que el “no tratamiento”. Era más probable que la gente mejorara sin ayuda que con la ayuda del tratamiento psicoanalítico (Eysenck, 1952/1980).
Aquello hizo que hubiera cierto interés por empezar a medir si los síntomas de los pacientes remitían por ir al psicólogo o si las diferencias entre ir o no ir eran nulas (o contraproducentes, glups). Era algo ligeramente importante, vaya. Si hoy la Psicología Clínica está algo por encima de lo que puede hacer la Bruja Lola se lo debemos en gran parte a él, que se llevó broncas tremendas por romper la Mascarada de su momento.
Los psicólogos que seleccionan a gente aún no tienen a su Eysenck. Y están en plena Mascarada, en un intento de venderse sin ofrecer pruebas objetivas de su utilidad en cuanto a psicólogos.
Yo entiendo que no hablen mal de la burra que quieren vender. También que es duro aceptar tras cinco años que lo que te enseñaron en la carrera no se corresponde con el mundo real. Y, cómo no, entiendo que las empresas contraten psicólogos para seleccionar: nuestros informes del porqué hemos seleccionado a uno y no a otro son mucho más floridos que los de los ingenieros que puedan ponerse a ello. Tenemos más práctica y nos manejamos mejor en el lenguaje de lo mental (evaluación de competencias, CI, rasgos de personalidad, etc), que para algo hemos estudiado para ello. Un informe con apariencia más técnica es más vendible de cara a alguien inexperto, y la empresa compra gustosa.
El ahorro para el cliente tiene que ver con el tiempo que se ahorra en buscar a gente, tener acceso a buenas fuentes o formar a “reclutadores” o comerciales. Lo del informe “más bonito” es un plus que se agradece, pero lo esencial es lo primero. Y todo eso se puede hacer sin haber pasado por Psicología.
Eso, creo, es todo. Si alguien tiene datos que me demuestren lo contrario que los aporte. Yo, insisto, no los he encontrado.