1.- Cives en un post desmonta mitos sobre la Unión Europea:
Un funcionario de la Comisión no gana probablemente más que el diplomático medio de los distintos Estados miembros. Es decir, uno tiene que tener en cuenta de qué tipo de gente está hablando: se trata de gente que habla generalmente al menos tres idiomas (inglés, francés/alemán y el suyo propio), que tiene una buena formación internacional en áreas bastante técnicas (y podría por tanto ganar un buen sueldo en el sector privado) y que está desplazado de su país de origen. Bruselas es, además, una ciudad singularmente cara en bastantes aspectos, con una tasa de delincuencia (hablo de memoria) relativamente alta y con un clima singularmente inhóspito. Esto significa que para atraer a gente que quiera hacer su vida allí y sea relativamente competente en su área –fijaos que hablo de un problema de gestión eficaz, no de justicia-, la Comisión (y las demás instituciones) necesitan pagar sueldos relativamente más altos.
Se pueden hacer críticas razonables al enlace. Por ejemplo, yo no veo tan bien a algunos de esos lobbys, que, entre otras, hacen dedicar enormes esfuerzos de la muy moderna Unión Europea en políticas agrarias, que, pongámonos izquierdosos y redistributivos, están perjudicando a países más pobres.
Pero debido a que la ciberturba se ha centrado, una vez más, en este tipo de cosas, el enlace es más que necesario, aun con sus cosas criticables. A ver si algún día ponemos un tercio de las energías puestas en contra de Sinde en la pérdida de poder adquisitivo desde ni se sabe o la catástrofe educativa, por poner varios ejemplos de cosas (quizás) importantes.
2) Desde La Paella Rusa hacen un fantástico análisis de la Sanidad Valenciana, que parece que va a tener más partes.
Llevo tiempo escribiendo una serie de post sobre la Sanidad y la Educación de la Comunidad de Madrid, que todavía no he publicado. Este post enlazado tiene casi todo lo que he escrito yo sobre la Comunidad de Madrid, pero añadiendo bastantes más cosas y explicándolo mucho mejor. No es un secreto que las políticas sanitarias de la Comunidad de Madrid tuvieron su inicio en las que empezaron en Valencia.
En el fondo, como aclara al principio el post, esta no es una historia de sanidad pública vs sanidad privada vs sanidad concertada. Es una historia de amigachismos, redes clientelares, uso del dinero público para dar un peor servicio que el que antes existía y derroche de dicho dinero. No es liberalismo vs socialdemocracia ni nada parecido: es ingenieria social a lo grande (que viene además de un partido político que dice ser liberal y enemigo de las ingenierias sociales), con resultados sanitarios malísimos pero con el apoyo de las crecientes y florecientes redes clientelares.
3) Isidoro Lamas escribe en su blog “Sortu o las ineludibles consecuencias de ser una democracia“:
No se puede pretender que cuando alguien de la izquierda abertxale afirma condenar la violencia de ETA lo está diciendo falsamente. Porque sobre ésto último se basa, fundamentalmente, tanto el juicio político acerca de Sortu como el que realizó una limitada mayoría de magistrados del Tribunal Supremo. Ni tribunales ni administración están para hacer suposiciones sobre “la verdadera intención” de alguien que se conduce con la corrección exigida por las leyes en algo tan “simple” como la constitución de un partido político. Y digo simple, porque en una democracia la constitución de un partido político debe ser libre y no una suerte de concesión administrativa sometida a trámites tortuosos u opacos.
Aún siendo sensata, no comparto totalmente la posición de Isidoro en este tema. Porque niego la mayor: ni Sortu ha condenado la violencia ni le ha pedido a ETA que la deje.
Sortu, usando deformaciones del lenguaje, ha dicho lo que algunos podrían interpretar como aquello que querían oír, que no es lo mismo. Supongo que a ti no te parecerá rara la idea de que cualquier grupo medianamente fundamentalista desarrolla un lenguaje interno propio, basado en acepciones y significados concretos de incluso palabras y expresiones corrientes, llegando a significar algo peculiar. Se ve en grupos religiosos, se ve en grupos extremistas políticos, la creación de jergas es algo consustancial a la separación, santificación, de los elegidos.
Y Sortu, lo que ha dicho, es que espera un futuro sin violencia de ningún tipo (es decir, traducido de su lenguaje, un País Vasco independiente y gobernado según máximas pseudo-comunistas, pues en caso contrario seguiría habiendo razones para la lucha armada, ergo no habría ausencia de violencia por ninguna de las partes, luego ETA seguiría teniendo razones para existir) y que le parece inaceptable la situación de que dos etarras disparen a dos gendarmes (es decir, que insta a ETA *no* a que deje de disparar a policías, sino a que evite que ese tipo de situaciones en las que dos etarras *se ven obligados* a disparar a dos policías se den).
No se trata de juzgar “lo que quieren decir” en vez de lo que dicen, se trata de leer efectivamente lo que dicen pero según su visión parcial y sesgada del mundo. Llámame paranoico, retorcido o lo que quieras, pero todo lo que sé de extremismos humanos me dice que esto es evidente.
Seguiré esa serie de entradas.
Estoy con Judas.
Esperar que los malos dejen de ser malos por inspiración divina no tiene sentido. Esperar que los malos se cansen de luchar es más creíble. Y esto, y no otra cosa, es lo que revelan cosas como Sortu. Llega un momento en que decir que cuando el entorno ETA empieza a no serlo está utilizando una estrategia cae en el absurdo. La condición esencial para vencer es obligar al enemigo a perder el equilibrio de tal forma en que no sea capaz de luchar. Desde luego difícilmente podemos imaginar una situación más terrible para la moral de quienes apoyan el terrorismo que ver a sus presuntos portavoces condenando a ETA o sus acciones. O, tal vez, nada más lógico si es que en el mundo abertxale se considera que debe cesar la violencia terrorista. Negar esto o ensañarse con los abertxales exigiéndoles cada vez más y más con tal de no legalizarlos es, al final, hacerle el trabajo a los sectores más intransigentes dentro de ese mundo.
Ya lo dije en mi blog: el rechazo a la legalización de Sortu, en muchos casos, representa un rechazo a considerar legal el separatismo vasco más militante. Es como jugar con las cartas marcadas esto de las ilegalizaciones y los elementos más intransigentes de la derecha vasca españolista no quieren volver al juego limpio: consideran que mientras exista ETA existen condiciones “presentables” para prohibir el separatismo vasco (el más ruidoso y relevante) en País Vasco. Como en los viejos tiempos.
“Llega un momento en que decir que cuando el entorno ETA empieza a no serlo está utilizando una estrategia cae en el absurdo”
Sigo negando la mayor: no hay indicio alguno de que el entorno de ETA haya dejado de serlo. Nadie dice que estén intentando engañarnos mediante una estrategia, lo que digo es que su lenguaje no puede ser leído a la ligera y según la gramática de un demócrata que sí entiende qué es un Estado de Derecho. Basta revisar las actas de cualquier negociación con el Gobierno que sea: la epistemología etarra parte de la santificación de la negación de la realidad política.
Del mismo modo que un cristiano cultural no es igual que un mormón, ni éste que un soldado de dios que participa en alguna guerra affricana, demonizar el nacionalismo como terrorista es simplemenet una barbaridad. Pero hay que reconocer que el nacionalismo, incluso el descafeinado, es de por sí una doctrina política extrema. Si encima se lleva al extremismo, va como va. Nadie con dos dedos de frente (más allá de Mayor Oreja) quiere prohibir el nacionalismo. Pero hasta tú me reconocerás que el Estado debe tener alguna significación, y cualquier ideario nacionalista-separatista choca per se con él. Si pretendemos construir un Estado de Derecho y progreso, esas ideas son reacción, y si dan cobertura moral y física a delincuentes, no veo por qué *ese* separatismo no debería ser prohibido, como “conjunto de ideas que apoyan la violencia política y la promueven como base irrenunciable”. Un constructo mental en el que el Estado está en guerra (lo que explica las reacciones ante el alijo de casi una tonelada de explosivos: “¡pero si esos gudaris *no* estaban en operación, esto es un acto unilateral del Estado en el conflicto!”, es decir, el fin de ETA no exige cumplir la Ley), la democracia no existe si no es revolucionaria y la separación de poderes una quimera que ni se molestan en fingir entender.
Ya digo que además, por si fuera poco, mi experiencia (limitada, lo sé) con los fundamentalismos me lleva a pensar en la importancia de los detalles discursivos. El fundamentalista vive y se nutre del detalle, de la palabra exacta, de justo aquello que lo define como fundamentalmente mejor que los demás. El lenguaje, tanto dentro del grupo como fuera, tiene una importancia vital. Uno dice *exactamente* lo que quiere decir, *con las palabras exactas* que dicen sólo (y ni una cosa más) que aquello que efectivamente dicen. Para contextualizar, teniendo en cuenta todo lo anterior, y obtener el significado deseado por el emisor, y no el querido por el receptor, hay que entender eso.
Se puede ser separatista y decente, vaya. Contra esos me opongo políticamente. Contra los otros, judicialmente.
Amén, Judas.
“no hay indicio alguno de que el entorno de ETA haya dejado de serlo.”
http://www.elpais.com/articulo/espana/claves/estatutos/Sortu/elpepuesp/20110209elpepunac_37/Tes
“Sortu desarrollará su actividad desde el rechazo de la violencia como instrumento de acción política o método para el logro de objetivos políticos, cualquiera que sea su origen y naturaleza; rechazo que, abiertamente y sin ambages, incluye a la organización ETA, en cuanto a sujeto activo de conductas que vulneran derechos y libertades fundamentales de las personas”.
Si su lenguaje no puede ser leído “a la ligera” y demás, ¿qué tienen que decir los estatutos de un partido de la izquierda independentista vasca para que creamos que hay un esfuerzo por distanciarse de ETA?
Incluso lo del esfuerzo puede ser secundario: el hecho práctico es que se bajan los pantalones, se rinden y tienen que salir con el discurso de los españoles-invasores-fascistas. Aceptemos su rendición.
Exactamente, Raúl. ¿Soy yo el único que lo lee? No tengo tiempo de explicarme ahora, pero los estatutos de Sortu no hacen sino darme la razón: esta noche lo argumento.
Yo con lo que me quedo es que aquí se deja en manos de la policía el determinar que un partido sea legal. Esto se da de cabezazos con la Constitución y, como ya he dicho, entra en el terreno de los “estados de excepción”. Yo simplemente no creo que se den las circunstancias como para estirar la legalidad hasta esos extremos. Lo decía alguien ayer: esto no terminará con los “malos” rodeados en un rancho sino de otra forma. Y que los batasunos condenen la violencia de ETA, aún cuando sea con la boca pequeña o medio de mentirijilla, es un avance excepcional que debería corresponderse con el fin de esa arbitrariedad respecto a la iegalidad de los partidos. A enemigo que huye, puente de plata.
Todo esto me recuerda a la aproximación que, mutatis mutandis, llevan a cabo los fans del Real Madrid a todo loo que hace Mourinho: todo, incluso lo desastroso, se atribuye a un complejo y genial plan maestro. En este caso, se asume sin problemas que el rechazo de la violencia de ETA por parte de sectores batasunos es un complot de ETA para acceder al dinero concejil. Una gigantomaquia entre enanos…
Yo me quedo entonces con que concluyes lo que te da la real gana sin atender a lo que se te dice (¿se deja en manos de la policía? ¿eso a quién se lo has leído? ¿o es original tuyo?) y consigues criticar aspectos de la realidad (que los batasunos quieren concejalías para cobrar dinero público) al convertirlos en unicidades (que los batasunos quieren acceder a concejalías *sólo* para cobrar del dinero público). Como comprenderás, en estas condiciones mejor no contestar. Para qué.
Pero de nuevo niego la mayor: los batasunos no están condenando a ETA, ni de lejos ni con la boca pequeña. El fragmento de sus estatutos que nos trae Raúl dice, ni más ni menos, lo contrario. Y no hace falta ni retorcer sus palabras ni imaginarse cosas raras, basta haber asistido a una iglesia pentecostal con la certeza de que los allí presentes se creen lo que dicen. Ni siquiera hace falta tergiversar nada, está bastante claro. Sólo hay que saber leerlo (y no, me temo que muchos simplemente sois incapaces de entender de qué cojones estoy hablando: no es engaño ni perversión del lenguaje, es que habláis dos lenguas distintas aunque tú no lo sepas, y ellos seguramente tampoco).
Pero es que además la condena de la actividad etarra es *una* de las condiciones que se piden. No es que se vayan creando ad hoc conforme ellos van blanqueando sus conciencias, no. Es que además se pide que las personas que forman el partido (esto es, que antes sí colaboraban, daban apoyo moral, político y logístico e información confidencial) no sean las mismas, que la formación no sea de hecho sucesora de las demás ilegalizadas. Estrasburgo dixit. Aún tragando que Sortu/Bildu se distancie de la violencia etarra, que ya digo (y ahora argumento) que no es así, es irrelevante. Esas personas han perdido su derecho a sufragio pasivo, y yo no veo nada malo en ello igual que no veo negativo que otro delincuente pierda su derecho a la libertad.
Y ahora lo que algunos estaréis esperando: ¿cómo va hacer Judas que el texto de Sortu diga lo contrario de lo que se lee en él? Muy sencillo: leyéndolo despacio y según su epistemología (malamente tratar de entender nada desde la epistemología del lector en vez de la del escritor).
Así, “Sortu desarrollará [en el futuro: borrón y cuenta nueva que nosotros lo valemos] su actividad desde el rechazo de la violencia como instrumento de acción política o método para el logro de objetivos políticos [como la anexión de Euskal Herria a cualquiera de los dos estados español o francés: no olvidemos que, hasta ahora, lo que había era una guerra y Euskadi ha estado cautiva], cualquiera que sea su origen y naturaleza [incluida la violencia estatal francesa y española: no reconocemos el monopolio de la violencia del Estado, que en todo caso es eminentemente política como la constante violación de los derechos de Euskal Herria atestigua]; rechazo que, abiertamente y sin ambages, incluye a la organización ETA [es decir, a la segunda parte armada del conflicto], en cuanto a sujeto activo de conductas que vulneran derechos y libertades fundamentales de las personas [siempre y cuando ETA cometa esos actos].”
La última frase es totalmente paradigmática: condenan la violencia de ETA (no la extorsión ni su existencia) con finalidad política
(quemar cajeros queda, evidentemente, fuera: son fines económicos totalmente compatibles con su ideología revolucionaria) siempre que atente contra derechos y libertades fundamentales tan y como ellos los entienden. Disparar a gendarmes en Francia si sorprenden a dos etarras de paisano *no* entra en esa definición, pues los gendarmes están “en guera”., lo que legitima a los etarras a responder sin salirse del discurso. Lo mismo para guardias civiles, nacionales o ertzainas. Y de ahí a cargos públicos, en tanto colaboradores necesarios en el mantenimiento de la situación de opresión y negación de derechos fundamentales de Euskal Herría, hay un paso.
Condenan a ETA *siempre que* cometa, *en el futuro*, actos que atenten contra los *derechos fundamentales* de las personas, y lo dicen los que creen que es su derecho fundamental matar policías en cuanto soldados e imponer una Cuba en el norte de España, a saber qué quieren decir con “derechos fundamentales¨ y si eso incluye a los empresarios vascos, que quizás apoyar económicamente la liberación nacional sea un deber y romperlo atente contra los unicornios, legitimando bla… creo que se me entiende.. ¿Y nos tenemos que creer que dicen lo que decís que dicen? Porque yo ya digo que leo lo que leo.
Para terminar, sí me parece un paso. Los etarras siempre han sabido decirnos aquello que queríamos oír aunque no fuese exactamente lo que querían decir, y esto es un paso. ETA está en las últimas, y algo de meterse el rabo entre las piernas tiene el asunto, pues al menos ya en su discurso hay un “dos bandos” y no un “nosotros contra ellos”. Y seguramente esta sea la forma de que terminen, poco a poco, sin mucho ruido, entrando en la senda democrática y tal. Pero no hace falta que nos engañemos nosotros mismos, hombre.
Resumiendo: ETA mentirá en su comunicado final anunciando su disolución. Esto empieza a parecerse demasiado a todas esas ideas negras que propagaban los “kremlinólogos” justo antes del colapso de la URSS. De momento, al parecer, Sortu no condena la violencia de ETA. Yo debo de haber perdido la capacidad lectora o es que esto de los comunicados y estatutos políticos debe ser como las tablas input-output…
Llega un momento en que cuando tus enemigos huyen corriendo no es para emboscarte: es que sencillamente huyen.
Viene al pelo, por cierto, respecto a estas cosas decir lo que el Tribunal Supremo norteamericano acerca de la interpretación de las leyes federales: “no se pueden sacar elefantes de agujeros de ratón”. De las opiniones de Sortu procede decir lo mismo. O es que resultará ahora que fuerzas como el Sinn Fein o similares retiraron su apoyo a la lucha armada de forma clara, directa y en un lugar y hora determinados. De eso nada.
Judas:
Suponiendo que las auténticas intenciones de los redactores fueran las que pones:
1.- Anexión de Navarra, independencia, etc: objetivos políticos. Discutibles, criticables, ridiculizables, etc, pero no perseguibles legalmente. No deberían estar en el mismo plano.
2- Condena de la violencia: dice a las claras que condenan “abiertamente y sin ambages a la organización ETA”. Tú dices que meten a dos partes en el conflicto, que las consideran iguales y demás. Supongamos de nuevo que es así. Da igual. Están metiendo en el saco a ETA. Están condenando la violencia que venga de ETA, están ya diciendo que ETA vulnera derechos y libertades. Están poniendo en igualdad a lo que antes era el glorioso ejército vasco de liberación y a lo que antes era el fascismo comeniños vascos. Es el cambio entre un fundamentalista convencido y un fundamentalista que tiene demasiadas dudas, y que si se le empuja un poco pasa a ser un tipo simplemente raro.
Pero, saliéndonos del tema de la interpretación, insisto: ¿qué tiene que tener unos estatutos de un partido independentista vasco para que nos parezca que condena a ETA? Fíjate en algunos de los artículos de los Estatutos de Aralar:
http://www.aralar.net/files/nuevos-estatutos.pdf/view?set_language=es
“
¿Estos valen? Porque si nos ponemos interpretarlos tal cual has hecho tú, Judas, puede salirnos algo muy parecido.
Lo de Aralar es como en esas dictaduras de derecha en que se ilegalizaba al Partido Comunista pero sibsistían en la legalidad, por pura indiferencia del poder, partidos aún más extremistas o de la órbita marxista. Pero vamos, que también lo de Aralar viene a confirmar que aquí el criterio es “lo que diga el Gobierno/Policía” y no lo que diga la ley “en su única interpretación posible”: que no puede ser restrictiva o equilibrista. Si condenan la violencia, condenan la violencia. El resto son estrategias de combate que no tienen cabida en el foro de la representación política.
Isidoro, despacito.
Resumiendo, que no tienes la menor intención no ya de leer nada de lo que he escrito en ninguno de mis comentarios sino de mantener tampoco nada de lo que tú has dicho. He acabado rodeado de hombres de paja que se descojonan sin parar. Suerte que tienen de estar discutiendo contigo, mientras yo os miro desde el rincón.
ETA no mentirá en su comunicado cuando anuncie su disolución, hecho éste totalmente visible desde la distancia temporal debido a que tenemos visión infraroja hacia el futuro. En el pasado, sabemos que los etarras y proetarras nunca han mentido, ni siquiera al jurar la Constitución para recoger sus actas de electo.
Además, vivimos en un sistema donde la legalidad no ya es que esté en manos policiales, sino que la definimos aquí, en los comentarios de blogs de amigos. Dónde va a parar, mucho más conveniente y además tiene la ventaja de que, al ser nuestra casa, podemos cambiar de tema cuando te piden que expliques ciertas adivinaciones y suposiciones grotescas.
Es todo tan conveniente que hasta podemos darnos el lujo de inferir posiciones más allá, como que yo mismo esté a favor de mantener ilegalizado un partido *por* (y eclusivamente *por*) una suerte de tergiversación de sus palabras. Olé y olé. Estrasburgo, ¿para qué te he mentado si nadie te quiere?
También es cierto y conocido que las bandas terroristas se deshacen como azucarillos en el café, sin lugar y horas determinadas. Los días 10 de abril de 1998 y 28 de julio de 2005 son como esas fechas perdidas al pasar del calendario gregoriano al juliano.
De la URSS y las dictaduras que ilegalizan al PC casi que paso. Hay cosas que uno nunca esperaría leer de algunos, pero cuando uno decide ser del anti-algo hay lo que hay. Durante un tiempo yo mismo me sentí anti-PSOE, porque al ser de izquierdas esa mierda me olía más cerca; supongo que tendré que disculparte por ello la tuya en tu cruzada.
En definitiva, no en resumen, que gracias por dejar negro sobre blanco las razones por las que preferí venir a comentar tu texto aquí en vez de hacerlo en tu casa: la posibilidad de dudar y explicar la disidencia civilizadamente sin que lo acusen a uno de ser del KGB o, peor aún, fan de MOu.
A mandar. Para los demás, sigo en otro comentario más constructivo.
Raúl.
Y nadie dice que “estén en el mismo plano”. Para empezar, fijemos “el plano”: yo no estoy hablando, ni lo he hecho en todo el hilo, de qué debe hacer el Estado (más sobre mi opinión abajo). Lo que sí he dicho es que aspirar políticamente a anexionar Navarra y declarar la independencia *no* debe ser (ni es, vaya) una conducta ilegal. Si los de Sortu ahora deciden sacar esos conceptos de los textos que nos presentan para que los conozcamos, perfecto. Y si luego los meten, perfecto también. Ese asunto no es que sea secundario, es que es irrelevante.
Aunque comparto la idea de que es un paso, porque denota al menos una menor demonización del “de enfrente” (oséase, nosotros), eso de que es un “fundamentalista con dudas al que se le empuja” permíteme que lo dude. No soy un experto en el tema pero lo sigo, y no es de hace mucho el texto interno de la banda donde ésta decía que “ETA no desaparecerá sino que tutelará el proceso”. Tampoco es nueva la idea de que desde el 11M la vía armada está muerta y hay que aparcarla (ojo, aparcarla no es abandonarla, sino dejarla en suspenso mientras las condiciones no le sean favorables; esas condiciones *no* tienen que ver con nosotros, sino con cómo sus bases pueden llegar a ver la violencia como arma política efectiva y útil en un marco de internacionalización del conflicto, por ejemplo). Si preferís pensar que dejan la violencia porque se han convencido de la bondad del voto, de la belleza de los unicornios o de lo solos que están, pues bien. Yo opino que dejan la violencia como parte de una estrategia en la que ésta queda aparcada, durmiente (han tenido política y violencia, violencia sin política y ahora van a probar política sin violencia). Y puede que incluso por simple ósmosis y cambio generacional ese hecho coyuntural se vuelva definitivo, y ETA desaparezca poco a poco y un buen día todos salgamos felices a la calle. Pero eso no invalida lo que digo: que según su retórica y argumentario, dejar la violencia aparcada es parte de la estrategia. Estrategia viciada por los medios, no por los fines.
Pues varias cosas, de acuerdo a la ley. Ya he dicho en un par de ocasiones que no veo nada malo en que personas concretas pierdan su derecho al sufragio pasivo como consecuencia de sus actos, así que la pregunta funciona como boomerang: ¿qué tienen que defender ciertas personas para que no se les deje presentarse a unas elecciones? ¿O cualquier persona puede pertenecer/impulsar cualquier partido político sin ningún tipo de restricciones no ya a priori sino particulares? Oye, que por mí genial, pero eso casi tal cual lo tienen en Cuba y tampoco les va bien del todo.
Sortu debe cumplir la Ley de Partidos, https://secure.wikimedia.org/wikisource/es/wiki/Ley_Org%C3%A1nica_de_Partidos_Pol%C3%ADticos_%28Espa%C3%B1a%29_%28Versi%C3%B3n_para_imprimir%29 artículo 9 completo. No sólo debe renunciar a la violencia: *debe regenerar sus dirigentes*. Porque sí, Aralar se presta a que malpensados como yo tergiversemos sus estatutos y tal, pero son tan listos que no ponen en la lista, en cabeza, a un tipo que estaba en Batasuna, luego en EH y luego se echó al monte. También tienen la poca vergüenza de intentar engañarnos no haciendo homenajes a etarras como partido (relee el artículo 9 si eso).
Ellos no valen. No porque me caigan mal, sino porque jurídicamente todo lo que toquen es ilegal, y con razón. ¿Qué tiene que hacer un partido político además de rechazar la violencia? Pues está claro, lo que se le pidió desde el principio: que no fuese un mero continuador, que no sirviese de correa de transmisión de una estrategia en la que, ahora, la violencia está mal vista. Que sean otros, con las mismas ideas y fines, pero otros. Bases no les faltan. Lo que pasa es que además quieren ser héroes. Y mira, pase que aceptemos que ETA se disuelva en la democracia casi por ósmosis, como digo, y la tontería que impregna la política patria llegue también a esas cabezas. Pero no deberíamos tragarnos el que, además, sean héroes. Porque si hay algo que no le sobra a España como Estado es dignidad para ir regalándola por ahí incluso sorteando las esquinas de la Ley que no nos convienen ahora.
P.S. Dos cosas:
Uno.
No me has leído, o no me has entendido, o no me he explicado. No dicen que ETA vulnera derechos, dicen que condenan las acciones violentas de ETA *en tanto* éstas son vulneradoras de derechos y libertades. Lo que, por un lado, no engloba toda la violencia y, por otro, reconoce la existencia de esa otra violencia sí aceptable. Da qué pensar.
Dos.
No debería ser nuevo para nadie eso de que los grupos cerrados desarrollan un doble lenguaje, uno interno y otro externo. Lo vimos por ejemplo con el asesinato de Theo van Gogh, en el que el aspecto religioso no se podía mencionar por la santa indignación de quien en público mantiene que islam y violencia son incompatibles (como si las ideas y la violencia, en general, habitaran dos espacios estancos inaccesibles a las sucias manos humanas) mientras fomenta en privado discursos que, en la práctica, terminan incendiando embajadas. Este hecho se da por dos razones principales, mezcladas en distintos grados: por un lado, el conocimiento interno de que el hecho no es correcto o de que las consecuencias pueden ser nefastas; por otro, porque de hecho se tiene bula para decir lo contrario de lo que se piensa (la mayoría de los fundamentalismos tienen estratagemas para conseguirlo). Pero ETA no funciona así: dice de cara afuera lo mismo que de cara adentro. Su retórica es la misma porque están totalmente convencidos de tener razón *y* además creen que su discurso es inatacable. Algo que, salvando las enormes, evidentes y sangrientas distancias, les pasa a los anarcoqués, que creen que si la gente conociera su discurso correrían a matricularse en Economía Austriaca y Amos del Calabozo, a los hazteoíres, que tienen un discurso cerrado tan perfeccionado que no hay contradicción interna ni manera de atacarlo teóricamente, etc etc. Si dicen que la vía armada queda en suspenso, que ETA no desaparecerá, que la violencia, en fin, no es el camino ahora, que la violencia, en definitiva, ya no vale como arma política en este tiempo nuevo, es porque es lo que hay. Ya digo que hurra y viva, pero repito: *hablo de otra cosa*. Hablo de su discurso interno, hablo de que no hace falta arroparlos ni presentarlos en sociedad como “mira qué majos, se han dado cuenta de su error” y tal porque eso no es así. Celebremos en privado, no les demos el gusto, además, de reírse pensando que nos han engañado.
Judas:
Te leo atentamente, no te preocupes. El problema aquí es que partes de una base inasumible: que es “normal” la ley de partidos. Yo no creo que sea normal la ley de partidos ni creo que, por ejemplo, los delitos de opinión que aparecen en nuestro Código Penal lo sean. Son, como sin duda en Estrasburgo no tuvieron problema en respaldar, legislaciones propias de una “democracia que se defiende” de los intolerantes. Pero el peaje que ineludiblemente se ha de pagar por estas excepcionalidades, en una democracia, es el de fijar unas condiciones objetivas para levantar dichas disposiciones. Se ha dicho que esas condiciones eran que Batasuna condenase la violencia. Luego se ha dicho que tenía que condenar la violencia de ETA. Finalmente, cuando se ha condenado la violencia de ETA (no te compro tu interpretación de las palabras de Sortu: porque según esa el proceso de paz en el Úlster hubiese sido ontológicamente imposible), se ha hablado de “una cuarentena para ver si se comportan bien” o “deben combatir a ETA”. Y eso, personalmente, lo interpreto como la atribución al gobierno/policía de poderes generales en una cuestión que, en democracia, no cabe: la prohibición de partidos políticos.
En resumen, de nuevo: no se puede “dudar” de las palabras de Sortu cuando afirma condenar, “sin ambages”, la violencia de ETA. No se puede dudar y considerar que seguimos en una democracia en la que gobiernan leyes y no las tripas de alguien.
“No porque me caigan mal, sino porque jurídicamente todo lo que toquen es ilegal, y con razón.”
Por lo tanto debe decretarse una muerte civil para los pasados integrantes de Batasuna. Al menos contra los que no se puedan meter en la cárcel. Pero hay un Tratado Internacional por los Derechos Civiles y Políticos suscrito por España que prohíbe eso de que despojes de ciudadanía a alguien como castigo. Y estas reflexiones sobre los integrantes de la izquierda abertxale parecen indicar que en tanto exista ETA no tendrán derechos políticos: algo relativamente asombroso.
Isidoro, pues para leerme tan atentamente te esfuerzas sobremanera en contestar… a otros. A esos que dicen que deben “ponerse en cuarentena” y luego “combatir a ETA”. A esos que, repito, no soy yo.
Y sí, perder el derecho a sufragio pasivo es algo excepcional, igual de excepcional que el terrorismo etarra. Pero ni equivale a la muerte civil ni a la pérdida de ciudadanía ni a la pérdida de todo derecho político ni, en mi opinión, es peor que otras privaciones de otras libertades y derechos que otros delincuentes sufren legalmente. Pero claro, esto es más sencillo de entender si se refiere a personas concretas y no a “la izquierda abertxale”.
Y para terminar, la Ley de Partidos será también excepcional, y habrá que encontrar maneras de levantar esas disposiciones. Pero si es un arma *legítima* contra el terrorismo y el apoyo político que recibe, antes de derogarla veamos que se cumple. ¿Cumple Sortu el artículo 9? ¿No son continuadores, sucesores? ¿No son exactamente las mismas caras?
Ah, se me olvidaba:
“no te compro tu interpretación de las palabras de Sortu: porque según esa el proceso de paz en el Úlster hubiese sido ontológicamente imposible”
No me preocipa que no me lo compres, es una opinión y ésta es libre. La consecuencia, sin embargo, no se sigue: tu valor como vendedor tampoco es demasiado alto tras la gloriosa “resultará ahora que fuerzas como el Sinn Fein o similares retiraron su apoyo a la lucha armada de forma clara, directa y en un lugar y hora determinados”. Para los demás, que vivimos en este mundo y tenemos memoria (servidor se encontraba en la isla esmeralda cuando el IRA auténtico reventó Omagh, y su hermana menor estaba justo al borde del Ulster en esos precisos instantes), el IRA sí tenía una voluntad de desaparecer y entregar las armas, que se plasmaron precisamente en hora y fecha ya señaladas. ETA, mientras negociaba con el gobierno de Zapatero, manetnía internamente que ése no era su camino.
Inciso: me viene e la mente este extracto: “no venimos a la desaparición de ETA, esa es una decisión que deben tomar ustedes” que cito de memoria y *ligada a esas fechas*. Como tenga que explicarla también…
Vamos, que el proceso en Irlanda fue ontológicamente posible porque el IRA sí quería disolverse. Una vez dado ese paso, se puede contactar sin problemas para formalizarlo. ETA no va de ese palo, por mucho que no se me compre nada a mí.