Me parece estupendo que a los niños se les enseñe los Derechos Humanos.
Me parece estupendo que a los niños se les diga que los hombres y mujeres son iguales. Y que los homosexuales no son enfermos.
Me parece estupendo que nadie pueda objetar a la Educación para la Ciudadanía. Me parece estupendo que los fundamentalistas (religiosos y políticos) tengan que aguantar que sus hijos aprendan que las bases filosóficas de los fundamentalismos son un error y que deben ser combatidas.
¿Moralista? Por supuesto que sí. El republicanismo es superior moralmente a las ideologías que quieren “curar” a los homosexuales, a los que planean hacer ablaciones de clítoris y los que no quieren que se enseñe que el terrorismo es propio de cazurros. Hay ideas que no deben respetarse. Otras sí. No se debe tratar igual a las dos, ni es bueno ser neutral cuando hablamos de determinadas ideas.
Otro tema es el contenido concreto de la asignatura, cuyas partes quizás pueden afinarse y negociarse (debería hacerse)…pero las quejas son de fondo, contra la existencia de la asignatura en sí.
No deja de tener gracia que el nihilismo moral, invento nefasto de la Izquierda (¡todas las ideas valen lo mismo!, ¡sólo hay distintas opiniones, no critiquemos nada! ¡prohibido prohibir!), haya sido recogido por lo más rancio de la Derecha para sus reivindicaciones (”¡quieren imponernos una moral!”, “¡tenemos derecho a educar a nuestros hijos en los valores que queramos!”). Eso sí, si se abriera una madraza coránica en Madrid en la que los padres quisieran que a sus hijos les enseñaran que la mujer debe ir tapada de pies a cabeza ya veríamos si defenderían el “derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos“.
Los hijos no son “propiedad” de nadie. No puedes hacer con ellos lo que quieras. Son seres humanos que crecerán y vivirán en sociedad. Una sociedad que sin unos mínimos mimbres comunes se va a la mierda (con nosotros, que la formamos).
Y de eso va todo este asunto. De gente que sabe que sus mimbres soñados (horripilantes y carcas a más no poder) no son ni mucho menos mayoritarios, y que quiere recurrir a una guerra de guerrillas educativa y judicial.
Y si la terminan perdiendo me parecerá, también, estupendo.
P.D.: Por otra parte, creo que el tiempo dedicado a la asignatura y cómo suele colocarse en los horarios, por lo que me cuenta algún amigo profesor, me lleva a pensar que la asignatura es una “maría” del estilo “Ética”. Es muy posible que todo este pollo sea por algo que en la práctica no tenga tanta trascendencia efectiva como queremos creer. Vamos, que al final puede que nos estemos pegando por cosas simbólicas y etereas.